martes, 1 de febrero de 2011

SER UN MAGO





Más que un mago, El Mágico.
No son manos si no plumas y pinceles.
Los labios dejan de serlo para formarse en nubes.

No me gusta la evanescencia, sólo en el humo de mi cigarro.
Y menos cuando es la de tu magia, tus labios nube y tu palabra atenta.

El mago del circo de gatos, de los colores barrocos.
No te vayas, ni pares, ni hagas magia con tu piel.

Píntame con abrazos, bésame con las manos,
quémame con los labios.

Quisiera decirte algo pero creo que mis palabras van a ser en vano,
cuando lo que te hace falta ahora es la magia del mago.

Es que no quiero algo de ti si no que tu quieras algo de mi.
Ser yo también un mago y estar bajo la misma carpa de blanco roto y carmín.






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